miércoles, 21 de junio de 2017

POLLO AL AJILLO

Siempre que pensaba en pollo al ajillo me venía a la mente el pollo troceado, con láminas de ajo dándole sabor. Una vez retirado el ajo, se salaba, se rebozaba en harina y se freía en aceite  bien caliente.
Vamos, que así lo hacía yo.
Viendo una receta en la web, me animé a probarla porque era completamente distinta a la que solía hacer.
El resultado ha sido fantástico. Lo han devorado en casa.
En la receta usan un pollo entero, pero yo cociné la mitad. Hice unas pequeñas modificaciones. A ver si os gusta.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1/2 pollo troceado como para freír
8 dientes de ajo ( en la receta original pone una cabeza de ajos entera. A mí me pareció mucho. Para la próxima vez usaré más dientes de los que utilicé)
1 hoja de laurel
Aceite de oliva  (que cubra el fondo de una olla baja)
Sal
Pimienta negra recién molida
125 ml. de vino blanco
Una pastilla de caldo de pollo (yo utilizo el 100% natural de Gallina Blanca)
Un poquito de agua, en la que disolvemos la pastilla)
1 ramita de perejil picada


En primer lugar, pelamos los dientes de ajo y los quebramos con un golpe seco ayudándonos con la parte plana del cuchillo y apoyando la mano para hacerlo. Hay que hacerlo con cuidado para no cortarse. Esto hará que el ajo se abra un poco y que suelte su sabor.

Vertemos el aceite (que solo cubra el fondo de la olla) y ponemos a calentar. Echamos el pollo con los dientes de ajo y la hoja de laurel. Salamos un poquito (daros cuenta que utilizaremos después la pastilla de caldo) y molemos un poco de pimienta negra por encima. Dejamos que se dore bien. Yo lo hago a fuego fuerte pero no demasiado. Para haceros una idea, en mi vitro el 12 es el más fuerte, pero yo lo doro al 10 o 9 ). Se dora igual pero no se queman los ajos.

Ahora incorporamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación, echamos la pastilla de caldo disuelta en el agua y removemos.

Bajamos el fuego y tapamos. Dejamos cocinar el pollo a fuego lento unos 20 minutos. Es importante dejar tapada la olla para que el pollo se haga en su propio jugo, para que se concentren los sabores. El resultado será que la carne esté tierna y con mucho sabor. Si queremos de vez en cuando meneamos la olla. 

Lo servimos caliente y espolvoreado con un poco de perejil picado.

Qué fácil, no? Animaros. Os chuparéis los dedos.

NOTA:
Se puede comer solo con un buen trozo de pan ( porque la salsita está de muerte). Pero también admite combinaciones con  ensalada, patatas fritas, cocidas o arroz en blanco. Yo lo hice con éste último.
Cualquiera de ellas es una combinación deliciosa!!!!

miércoles, 7 de junio de 2017

TARTA STRACCIATELLA

Por fin la he hecho. La tarta stracciatella era una de mis cientos de recetas pendientes y aproveché una comida con unos amigos para llevarles el postre.
La encontré en la web www.marialunarillos.com donde encontraréis muchísimas recetas de repostería.
El resultado es magnífico. Es una tarta con una base de galleta con cacao, una mousse de nata y yogur griego con virutas de chocolate y termina con una ganaché riquísima. Viendo la descripción ya os apetece hacerla, verdad?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para la base de galleta:
250 gr. de galletas María
140 gr. de mantequilla
30 gr. de cacao puro en polvo (yo uso siempre el de la marca Valor)

Para la mousse:
8 láminas de gelatina
100ml. de leche
500 ml. de nata para montar
200 gr. de azúcar
4 unidades de yogur griego de stracciatella (el de la marca Oikos de Danone cada una tiene 115 g.)
100 gr. de chocolate en virutas (las hago con un pelador de verduras)

Para la cobertura:
150 ml. de nata
200 gr. de chocolate
40 gr. de mantequilla


Comenzamos con la base de galleta. Cogemos las galletas, las partimos y las trituramos con una picadora hasta que estén  completamente deshechas . Las pasamos a un bol y le añadimos el cacao. Mezclamos bien hasta que estén completamente integrados ambos ingredientes.
Derretimos la mantequilla en el microondas y la vertemos en el bol. Mezclamos bien y lo echamos en el fondo del molde desmontable. Extendemos por toda la superficie apretando con una espátula hasta lograr una capa fina y compacta.
Metemos en la nevera tapada con un papel film.

Para la mousse, ponemos las hojas de gelatina en un bol y cubrimos con agua fría. Las dejamos 5 minutos para que se hidraten.
Mientras, calentamos la leche en el microondas. Una vez transcurrido el tiempo, vamos cogiendo una a una las láminas, escurriéndolas y las echamos en la leche. Dejamos que la mezcla se atempere y reservamos.
Aprovechamos y montamos la nata. Es bueno tener el bol y las varillas con antelación en la nevera, al igual que la nata. Comenzamos montando la nata a velocidad media alta, y cuando esté a medio montar añadimos el azúcar en forma de lluvia. Seguimos hasta que esté montada.
Cuando la leche esté templada la añadimos a los yogures de stracciatella y mezclamos bien. Añadimos los yogures a la nata montada con movimientos envolventes .
Reservamos unas virutas para la presentación final y echamos el resto mezclándolas también con cuidado para que la mezcla no se baje.

Sacamos el molde de la nevera y volcamos la mousse sobre la base de galleta repartiéndola bien y movemos un poco el molde para que la mousse quede nivelada. Volvemos a meter en la nevera tapada con un film transparente durante 4 horas.

Pasado ese tiempo hacemos la cobertura. Para ello calentamos la nata y, cuando comience a hervir, la vertemos sobre el chocolate y dejamos que repose un minuto. Mezclamos con unas varillas hasta que la mezcla no tenga grumos. Añadimos la mantequilla y seguimos removiendo hasta que se deshaga completamente y se vaya enfriando.

Por último, sacamos el molde de la nevera y volcamos la ganaché sobre una cuchara para que no caiga de golpe y movemos el molde para que la cubra por completo.
Guardamos en la nevera hasta el momento de servir. Antes de desmoldarla, pasamos una espátula por el borde del molde para que la ganaché se desprenda bien. Finalizamos espolvoreando las virutas de chocolate.

Os ha gustado? Probarla. Os sorprenderá.

miércoles, 31 de mayo de 2017

ARROZ CON CALAMARES Y LANGOSTINOS

Buenas!
Os presento este arroz con calamares y langostinos que quien más o quien menos habrá hecho alguna vez.
Lo tenía sin publicar por esa razón. Pero luego pensé...¿Por qué no enseñar esta versión?
Desde que la vi en la revista COCINA de Lecturas quise probarla. Es muy similar a la que suelo hacer pero yo no uso caldo de pescado, uso el caldo que hago con las cabezas de los langostinos.
Por eso me entró la curiosidad. Además tenía restos de una merluza y había que aprovecharlas en algo.

En la receta veréis que se utiliza el Arroz Bomba. Es una variedad de arroz redondo de excelente calidad. Absorbe más líquido que un arroz normal (entre 3 o 3 y 1/2 partes de agua o caldo) y el arroz queda con un intenso sabor. Además otra ventaja es que no se pasa ni se pega, queda el grano suelto. Un inconveniente es el precio. Es mucho más caro. El kilo ronda los tres euros y pico pero, para mí, vale la pena pagarlos por el resultado.
Su tiempo de cocción es de 18-20 minutos.




Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para el caldo de pescado (Receta de https://lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es/ )

Restos de pescado (yo en este caso merluza)que no vayamos a utilizar
1/2 puerro
1 cebolla
1 diente de ajo
1 litro y medio de agua
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 rama de perejil
Sal
Pimienta




Ponemos en una olla todos los ingredientes, salpimentamos, echamos la rama de perejil y el agua fría.
Añadimos el aceite de oliva y lo ponemos al fuego. Cuando hierva desespumamos y dejamos que se haga a fuego medio durante 25 minutos. Colamos.

Para el arroz

300 gr. de Arroz Bomba
500 gr. de calamares
8 langostinos (en la receta original ponía 4)
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 tomates maduros
1 cebolla
100 gr.de guisantes congelados
Azafrán
1 litro de caldo de pescado
Aceite de oliva
Sal

En primer lugar limpiamos los calamares y los lavamos. Cortamos el cuerpo en rodajas y las patas las dejamos enteras.
Pelamos y picamos los ajos y la cebolla pequeñitos. Lavamos los pimientos, quitamos las semillas y las partes blancas y cortamos en daditos.
Lavamos los langostinos y les quitamos la cabeza, dejando solamente la cola.

Ahora rehogamos la cebolla, los ajos, y los pimientos en una olla baja con 4 cucharadas de aceite más o menos. Dejamos que se hagan durante 5 minutos.
Lavamos los tomates, los pelamos, les quitamos las semillas y trituramos con la batidora. Lo añadimos a la olla, sazonamos y dejamos que se haga el sofrito unos minutos.
Añadimos los calamares y sofreímos un minuto. Hacemos lo mismo con los guisantes.
Por último, añadimos el arroz y removemos con el resto del sofrito durante 1 minuto.
Agregamos el azafrán y el caldo hirviendo. Cocemos a fuego lento durante 18 minutos hasta que el arroz absorba todo el líquido. A media cocción añado los langostinos, no me gustan que se cocinen tanto tiempo.

Nunca hay que remover el arroz. Lo único que podemos hacer es menear la cazuela.

Al terminar dejamos reposar durante 1 minuto tapado con un paño.
Y... A disfrutarlo!!!!

lunes, 22 de mayo de 2017

BROWNIES DE KATHERINE HEPBURN

Hoy os traigo la legendaria receta de los brownies de la actriz Katherine Hepburn.
La receta fue publicada en The New York Times  y facilitada por Heather Henderson, vecina de la actriz. Contaba como su padre fue a visitar a Katherine cuando estaba en el hospital y le llevó unos brownies. A ella no le gustaron nada y le dio su propia receta.

La clave de estos brownies es muy poca harina y poca temperatura en el horno por lo que sale una textura húmeda en el interior. Una delicia para los más chocolateros.
A mí particularmente me gusta acompañarlo de una bola de helado de vainilla.
Ya es la segunda vez que hago este brownie. La primera no le pude hacer una foto decente. Pero en esta ocasión se la hice mejor y la publico porque gusta mucho.

Como tengo un molde rectangular para hacerlos grande (27,5 x 17,5 cm.) aumenté las cantidades. Siguiendo la receta original añadí la mitad de lo que sería el doble. No quería que me saliera ni muy fino ni muy grueso.
Aún así os pongo entre paréntesis las cantidades de la receta original.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

90 gr. de cacao puro sin azúcar (60 gr. en la Receta Original)
169 gr. de mantequilla (113 gr. R.O.)
3 huevos L (2 en la  R.O.)
275 - 300 gr. de azúcar (175 - 200 gr R.O.)
45 gr. de harina (30 gr. R.O.)
1 cucharadita y media de vainilla en pasta (1 cucharadita R.O.)
2 pizcas de sal (1 pizca R.O.)
125 gr de nueces peladas y troceadas que es la misma cantidad que en la Receta Original. Consideré que eran más que suficientes.


En primer lugar precalentamos el horno a 165ºC. Vamos engrasando el molde con mantequilla y le ponemos en el fondo un trozo de papel sulfurizado.

Derretimos la mantequilla con el cacao a fuego lento hasta conseguir una mezcla sin grumos y brillante. Retiramos y dejamos enfriar unos minutos. Lo pasamos a un bol y vamos añadiendo los huevos uno a uno y batiendo con unas varillas. Incorporamos también la vainilla.

En otro bol, mezclamos el azúcar, la harina, la sal y las nueces. Esta mezcla la añadimos a la de la de cacao y removemos con suavidad, hasta tener una masa homogénea y sin grumos secos . La echamos en el molde, intentando nivelarla y metemos en el horno durante 35 - 40 minutos. A mi con 35 me fue suficiente.
Lo sacamos del horno y dejamos unos minutos en el mismo. Desmoldamos, quitamos el papel con cuidado, le damos la vuelta y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Y... a disfrutarlo!!!!


lunes, 15 de mayo de 2017

GARBANZOS CON ESPINACAS

Hoy vengo con una receta super económica y muy rica. Era una de mis pendientes y viendo varias recetas he hecho mi propia versión.
Os preguntaréis por qué en mayo me he animado a hacerla cuando puede de ser más propia del otoño y del invierno, pero aquí en Galicia esta semana han venido unos días lluviosos y me apeteció hacerla.
Estuve dudando de publicarla o no porque algunos garbanzos se me "despellejaron" y la foto no era demasiado bonita pero me decidí al final en mostrárosla  porque estaban buenísimos y cuando la vuelva a hacer con los trucos que descubrí (los veréis más abajo) pondré una foto mejor.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

400 gr. de garbanzos secos
300 gr. de espinacas
2 cebollas
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
2 tomates tipo bola
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino
Agua
Aceite de oliva
Sal


Antes de nada ponemos en agua los garbanzos a remojo el día anterior. Deben estar sobre 10 o 12 horas. Yo los puse 10 horas y fue suficiente.

Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando hierva echamos los garbanzos. Añadimos también una cebolla pelada, un puerro, y una hoja de laurel. Les dará más sabor.
Es importante no echar demasiada agua, así se evita que los garbanzos pierdan la piel. Si durante la cocción necesitan más agua se añadirá pero siempre  hirviendo, para que no se detenga la cocción.
Con una espumadera quitamos las impurezas que habrá en la superficie y después bajamos el fuego y cocinamos a fuego más bien lento sobre 1 hora más o menos. Habrá que ir probando hasta que estén tiernos. Es muy importante no remover con una cuchara para que no se rompan y se "despellejen".

Mientras cuecen los garbanzos, preparamos el sofrito.
Cortamos muy finita la cebolla. Hacemos lo mismo con los ajos. Los ponemos en una sartén con un fondo de aceite. Lo haremos lentamente, a fuego bajo para que quede bien pochados ambos ingredientes.
En el medio del proceso, añadimos los dos tomates pelados y pasados por la batidora. Removemos y dejamos que se  vayan haciendo.
Mientras se va haciendo el sofrito, lavamos las espinacas y las cocemos sobre 10 minutos o hasta que estén tiernas. Escurrimos muy bien.
Cuando estén bien escurridas las incorporamos al sofrito. Rehogamos durante unos minutos, mezclándolas bien y, finalmente, echamos el pimentón y el comino al conjunto. Removemos menos de un minuto y retiramos del fuego.

Una vez que se terminen de cocer los garbanzos añadimos el sofrito a la olla, comprobamos el punto de sal y rectificamos hasta que esté al gusto de cada uno. Dejamos que cuezan unos minutos y listo para comer.
Bueniiiiiísimos!



lunes, 24 de abril de 2017

TORTILLA DE CALABACÍN

Hola!
Cuánto tiempo hace que no publico nada!
La verdad es que tuve unos meses un poco agitados y hacía platos que forman parte de mi recetario habitual. Nada nuevo.
Ahora vuelvo con ganas. Con ganas de experimentar de los cientos de recetas pendientes.
Comienzo con una tortilla de calabacín. Últimamente me ha dado por él.
Me había comentado una amiga la buena que está y me decidí a probarla. Para ello estuve buscando por la red y me encontré una de la web www.lasrecetillasderomo.com . Ella la hace para cuatro personas. Yo la hice para dos y puse la mitad de las cantidades.
El resultado genial! Es perfecta para cenar. Está buena, sale jugosa con el calabacín, es sana, ligera y además a buen precio. ¿Qué más podemos pedir?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

4 huevos caseros
1 cebolla pequeña
1/2 kg. de calabacín
Aceite de oliva
Sal


En primer lugar, lavamos el calabacín y cortamos los extremos. Vamos pelándolo dejando la mitad de la piel, es decir, pelamos una tira a lo largo y dejamos otra sin pelar y así sucesivamente. Lo cortamos en rodajas finas y éstas en medias lunas.

Picamos la cebolla pequeñita y la ponemos en una sartén con un poco de aceite para que se vaya pochando a fuego medio. A continuación añadimos el calabacín y dejamos hacer, dando vueltas de vez en cuando hasta que esté blandito.

Sacamos con una espumadera y dejamos escurrir.

En un bol batimos los huevos, añadimos las verduras, ponemos sal, y mezclamos bien.

Ponemos un poquito de aceite en una sartén, vertemos la mezcla de huevos y verduras y dejamos que se haga unos minutos siempre a fuego medio.
Con un plato damos la vuelta a la tortilla y dejamos que se cuaje un poco más por el otro
lado. Le damos forma con ayuda de una espumadera y pinchamos con un tenedor en varios puntos hasta que nos guste la textura. Hay que tener en cuenta que con el calabacín queda muy jugosa la tortilla.

Y, voilà! Ya tenemos la tortilla hecha.

Si os gusta el calabacín, animaros a probarla.

jueves, 23 de febrero de 2017

FILETES DE POLLO EN SALSA

Quién no se ha encontrado unos filetes de pollo en la nevera y está cansado de hacerlos como siempre?
Hoy vengo con una receta que me ha gustado muchísimo. Buscando por la red una receta de filetes de pollo en salsa me encontré con esta. Es del blog angieperles.blogspot.com.es y me animé a hacerla.
Nos ha encantado! Tenéis que probarla. Una receta tan sencilla, con ingredientes que todos tenemos en casa, da un resultado fantástico. Ya va a formar parte de mi recetario habitual.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

500 gr. de filetes de pollo
2 huevos
Harina
1/2 cebolla
1 vasito de vino blanco
2 vasitos de agua
2 dientes de ajo
1 ramita de perejil
Azafrán
Pimienta negra recién molida
Sal
1 hoja de laurel
1 pastilla de caldo de pollo (yo utilizo Avecrem 100% natural)
Aceite de oliva


En primer lugar, salpimentamos los filetes. Cortamos 1 diente de ajo en láminas y las colocamos sobre los filetes para dar un poco de sabor. Luego las retiramos.

Rebozamos los filetes en harina y los sacudimos bien para eliminar el exceso. Los pasamos por huevo batido y los freímos en aceite de oliva caliente hasta que se doren un poquito. No hace falta mucho. Se terminarán de hacer en la salsa. Si no se nos quedarán secos. Reservamos.

En este mismo aceite, rehogamos media cebolla picada.

Mientras se va pochando, preparamos un majado con el diente de ajo restante y perejil.

Añadimos a la cebolla 2 cucharaditas de harina, removemos un poco para que se haga y se disuelva bien. Agregamos el majado, 1 vasito de vino blanco, los 2 vasitos de agua, la hoja de laurel ,1 pastilla de caldo de pollo desmenuzada y el azafrán en polvo. Removemos.

Damos un hervor, incorporamos los filetes y cocemos todo junto unos minutos.

Geniales!!!!

NOTA:

  • Podemos acompañarlos con arroz en blanco o con patatas (fritas o cocidas)
          Yo hice patatas cocidas y con la salsita el plato está de muerte!!!!
  • Es un plato que se puede dejar hecho el día anterior. El sabor se acrecienta y los filetes siguen tiernos y nada secos.

viernes, 3 de febrero de 2017

SALTEADO DE CALABACÍN CON CHAMPIÑONES Y LANGOSTINOS

Desde que la tengo guardada, siempre me andaba en la cabeza hacer esta receta.
Cómo sabréis, las hortalizas están por las nubes. El otro día, sin ir más lejos, estaba a 5 euros el kilo de calabacín. Pensé en hacer esta receta en cuanto bajaran un poco de precio pero ayer me encontré unos calabacines de aquí a 2.70 el kilo. No lo dudé. Tenía que hacer este salteado.
La receta original es de la web www.tomilloylaurelyotrascosasdecomer.com y he de decir que nos ha encantado!
Parece mentira que una receta tan sencilla y tan fácil esté tan buena.
Es ideal para cenar ya que se hace rápido, es ligerita y sana.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 calabacín
6 champiñones grandes
2 dientes de ajo
10 langostinos pelados
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal 
Pimenta negra recién molida
Perejil



Empezamos limpiando los champiñones. Para ello cortamos la parte terrosa del tronco y vamos eliminando la tierra con cuidado. Yo lo hago con un trapito algo húmedo y termino con un papel de cocina. Nunca se ha de hacer debajo del grifo porque absorven mucha agua.
Los cortamos en láminas. 
Quitamos las puntas al calabacín y lo troceamos en rodajas que luego cortaremos por la mitad, en forma de media luna.
Pelamos los ajos y los fileteamos.
Lavamos, secamos y picamos muy finito unas ramas de perejil.

Ponemos a calentar la sartén con el aceite, echamos los ajos y dejamos que se doren sin quemarse.
Añadimos lo champiñones y rehogamos unos minutos.
Incorporamos el calabacín, la sal y la pimienta y dejamos que se vayan cocinando, removiendo de vez en cuando para que el calabacín se haga por todos lados.
Un poco antes de hacerse por completo, añadimos los langostinos pelados, lavados y secados. Tardarán poco tiempo en hacerse.
Espolvoreamos con el perejil picado, revolvemos y echamos el salteado en una fuente.
Servimos muy caliente.
Bueniiiiiísimo!!!!

Animaros a hacerlo. Os sorprenderá seguro!!!

lunes, 16 de enero de 2017

MI "DURUM" KEBAB DE POLLO

Hola! 
Hoy presento mi propia versión de un durum kebab. Algún experto en la materia se echará las manos a la cabeza, pero después de tomarlos en varios restaurantes turcos he hecho mi propia interpretación.
El durum kebab no se hace con pan de pita sino que se hace con pan tipo tortilla y presentado en forma de "wrap" o rollo.
Como podréis comprender no tengo el asador vertical en casa de donde sacar las láminas de distintas carnes que utilizan (cordero, pollo o ternera) jajajaja...pero me apaño con cortar el pollo en tiras finas.
Es ideal para cenar ya que se hace rápido y no es pesado.
Yo en vez de salsa de yogur normal la hago con la de "Ligeresa" por eso de cuidar un poco la línea después de los excesos navideños. Aunque estará más rico seguro con la clásica.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 pechuga de pollo
Unas hojas de lechuga
1 tomate
Un trocito de queso feta
Salsa de yogur (yo "Ligeresa" de Calvé)
Tortillas de trigo enrollables 

Para el adobo del pollo:
1 diente de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón dulce
Pimienta negra recién molida
Sal


Lo primero que vamos hacer es el adobo. 
Para ello mezclamos en un mortero un diente de ajo machacado, el aceite, el pimentón dulce, la pimienta negra y la sal. 
Después añadimos este adobo a la pechuga de pollo que habremos cortado previamente en tiras finas y las impregnamos bien. Las dejamos reposar media hora.
Lavamos las hojas de lechuga, las escurrimos, secamos y las cortamos en tiras. Lavamos el tomate y lo cortamos en lonchas finas. Hacemos lo mismo con el queso feta, en lonchas finas y después en trocitos.




Una vez que haya transcurrido el tiempo, freímos el pollo en el mismo aceite del adobo y una vez que esté hecho lo reservamos manteniéndolo caliente.
Tostamos las tortillas de trigo en una plancha. 
Ahora montamos el kebab.
Ponemos la tortilla sobre una superficie limpia. Ponemos lechuga, tomate, pollo, queso feta y salsa de yogur. La enrollamos con cuidado cuidando de cerrarla bien por abajo, haciendo una doblez, para que no se nos salga el relleno al comerlo. Un truco es poner un trozo de papel de aluminio al final, a su alrededor bien apretado.
Si os gustan los kebabs animaros a hacerlos en casa! Os gustarán!


jueves, 12 de enero de 2017

LANGOSTINOS AL HORNO

Sigo publicando recetas que hice estas navidades, ésta precisamente el día de Año Nuevo.
Son unos langostinos al horno. 
He visto varias formas de hacerlos por la red, pero la que os presento hoy es una receta de mi amiga Noelia. Cuando un día fuimos a comer a su casa, los langostinos nos encantaron y, por supuesto, le pedí la receta.
La verdad es que están buenísimos, se hacen muy rápido y no manchan nada la cocina.
Son ideales para un primer plato sin complicarnos la vida.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

800 gr. de langostinos frescos o descongelados
200 ml. de aceite
25 ml. de vino blanco
Un chorrito de vinagre
2 limones (solamente el zumo)
2 dientes de ajo
Sal


Se lavan los langostinos. Los secamos con papel de cocina un poco.
Se prepara la fuente del horno. En la base echamos un poco de sal, encima colocamos los langostinos y volverlos a salarlos por encima.

Preparamos la salsa en el vaso de la batidora. Echamos el aceite, el vino blanco, el vinagre, el zumo de limón y los dientes de ajo. Batimos y nos quedará como una mayonesa líquida.
La vertemos por encima de los langostinos.

Introducimos la bandeja en el horno, precalentado previamente, a 200ºC durante 15 minutos aproximadamente, dependiendo del tamaño. Los míos eran medianos.

NOTA:
Esta vez creo que eché demasiado zumo de limón. Eran bastante grandes. Para la próxima echaré el zumo de uno solo. Aunque esto va por gustos. A mi marido le pareció que estaban estupendos!

Habéis visto? Más fácil imposible.

lunes, 9 de enero de 2017

TRONCO DE SAN SILVESTRE

Mi primera publicación de este año que comenzamos es enseñaros el postre que hice para la cena de Fin de Año. Es un Tronco de San Silvestre, o lo que se conoce también como Tronco de Navidad.
Aunque lo he subido un poco tarde, este tronco sirve para cualquier celebración durante  el resto del año.
Había hecho varios años este postre, pero nunca me llegaba a convencer del todo el resultado. O se me pegaba al paño húmedo la plancha del bizcocho, o se me rompía al enrollarlo, o me quedaba seco...
Esta vez por fin me salió!!!!
Una pega solamente: Lo podía haber decorado, pero no me dio tiempo. Pensaba ponerle unos champiñones de merengue, escribir Feliz Año 2017 con chocolate blanco o darle un poco de color utilizando fondant para hacer unas hojas de acebo... Incluso se me olvidó espolvorearlo con azúcar glas simulando la nieve. A la próxima lo presentaré más bonito. De todo se aprende.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para la plancha del bizcocho: (original de http://lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es/# )

4 huevos (separados en 4 yemas y 4 claras)
115 gr. de azúcar (90 gr. + 25 gr.)
1 cucharadita de vainilla en pasta
50 gr. de harina
50 gr. de Maizena
1 pizca de sal
Azúcar glas

Para el almíbar:

100 gr. de azúcar glas
1 vaso de agua
1/4 de vaso de Brandy

Para el relleno:

500 ml. de nata para montar
150 gr. de azúcar

Para la cobertura:

200 gr. de chocolate negro para postres
200 ml. de nata
50 gr. de mantequilla


Comenzamos haciendo la plancha del bizcocho
Precalentamos el horno a 175ºC con calor arriba y abajo.
Batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y con los 25 gr. de azúcar. Reservamos.
Por otro lado, batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.
Añadimos los dos tipos de harina tamizadas e integramos bien con las yemas. Reservamos.
Volcamos la mitad de las claras ayudándonos de una lengua de silicona o espátula, con movimientos envolventes para evitar que se bajen. Una vez que estén bien integradas, hacemos lo mismo con el resto de las claras.
La masa resultante la volcamos sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado. Para evitar que el papel se mueva antes de echarla, se ponen unos pequeños pegotes de mantequilla debajo del papel.
Hay que procurar que la masa quede bien extendida y por la totalidad de la bandeja. Para ello utilizamos una espátula.
Horneamos durante 10 o 12 minutos, más o menos, hasta que la superficie este un poco doradita.
Espolvoreamos con azúcar glas, y esa cara la ponemos sobre un paño ligeramente humedecido. Quitamos el papel del horno y volvemos a espolvorear azúcar glas. Lo enrollamos y lo dejamos enfriar completamente antes de rellenarlo. Con el azúcar glas evitaremos que se nos pegue al paño.

Ahora hacemos el almíbar con el que mojaremos la plancha del bizcocho.
Cogemos un cazo y ponemos el agua y el azúcar. Cuando hierva añadimos el brandy y que reduzca un poco. Dejamos enfriar.

Montamos la nata para el relleno. Para ello habremos introducido previamente el bol y las varillas en la nevera para que estén fríos. También la nata ha de estar bien fría.
Ponemos la nata en un bol y batimos con las varillas eléctricas. Cuando vaya cogiendo cuerpo vamos añadiendo el azúcar hasta que termine de montarse. Reservamos en la nevera.

Para hacer la cobertura calentamos la nata en un cazo y cuando esté a punto de hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate negro troceado para que se vaya fundiendo. Removemos para que no se queden grumos. Cuando el chocolate se haya derretido por completo en la nata, vamos echando poco a poco trozos de mantequilla hasta que esté todo integrado. Reservamos a temperatura ambiente.

Ahora viene EL MONTAJE:
Desenrollamos con cuidado la plancha del bizcocho y la colocamos sobre un papel de horno.
Cortamos un poquito los bordes para que esté mas estético y rectangular.
Mojamos, con ayuda de un pincel de silicona, la plancha con el almíbar. Yo eché mucho menos del que hice pensando en no pasarme, pero la próxima vez echaré más.
Con la nata en una manga pastelera, vamos haciendo tiras de nata para cubrir el bizcocho. Así nos aseguraremos que nos quedará más uniforme la capa. Hay que dejar unos centímetros sin relleno al final de la plancha para cerrar mejor el tronco. Lo enrollamos presionando un poco con los dedos y con cuidado.
Cubrimos todo el tronco con la cobertura de chocolate y rayamos con un tenedor para imitar las vetas del tronco de un árbol.
Con ayuda de una espátula y con una mano pasamos el tronco a la bandeja de presentación. Metemos en la nevera un par de horas y ... ¡ Listo para disfrutarlo!!!!!