jueves, 16 de noviembre de 2017

BROCHETAS DE SOLOMILLO DE PAVO CON VERDURAS

Hola! Sigo con la cocina sana, pero no por ello menos rica.
Ayer hice estas brochetas con solomillo de pavo en tacos . Últimamente me he aficionado a él.  Me encanta y es una carne rica y saludable.
Las brochetas hacen más apetecible la carne a la plancha ya que, al alternarse con las verduras, el resultado es más sabroso.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

300 gr. de solomillo de pavo en tacos
1 pimiento verde italiano
1 pimiento rojo
150 gr. de champiñones
1 cebolleta pequeña
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Sal
Orégano



En primer lugar, adobamos los tacos del solomillo de pavo. En un bol los salpimentamos y echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Mezclamos y añadimos un poco de orégano. Volvemos a mezclar y dejamos en la nevera durante una hora.

Cortamos todas las verduras con el mismo tamaño de la  carne. Cogemos los palos de las 
brochetas y vamos insertando las verduras. Yo lo hice por este orden: Pimiento rojo, cebolleta, champiñón, pimiento verde y un taco de solomillo. Así sucesivamente.
Es importante que no estén  muy pegadas las verduras que están junto a la carne porque entonces no se hace el pavo por el centro.



Cogemos la plancha, echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y la ponemos a calentar. Tiene que estar muy caliente antes de poner las brochetas. Las cocinamos por todos los lados hasta que estén doradas y la carne que toca el palo de la brocheta por la cara interna esté hecha.
Yo eché 3 brochetas por tanda. Con estas cantidades salen 8-10 brochetas.

Servimos inmediatamente.

NOTA:
Para que no se enfriaran tan rápido mientras se van comiendo las puse dentro de una olla tapadas. También antes de comer las siguientes se pueden poner en la plancha (que aún estará caliente) pero solamente unos segundos para que sigan jugosas.

Bon appétit!

martes, 14 de noviembre de 2017

CREMA DE CALABACÍN LIGERA

Pues se me ha dado por el calabacín últimamente...jajaja...!
Hoy vengo con una crema de calabacín light porque en mi casa "alguno" tiene que cuidarse. Buscando recetas que sean sanas y ricas me encontré con esta de www.gastroandalusi.com y nos ha encantado. Comer sano no tiene que ser aburrido ni monótono, siempre que se investigue un poco.
Es un plato ideal para un primer plato o para la cena. Estas cremas se agradecen ahora que ha venido el frio.
Bueno , vamos con la receta. Necesitaremos:

2 calabacines medianos
1 puerro grande (sólo la parte banca)
250 ml. de leche desnatada
250 ml. de agua
2 quesitos light
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra recién molida


En primer lugar cortamos la parte verde del puerro. Quitamos la capa exterior y lo lavamos y secamos. Cortamos el puerro en rodajas finas y las ponemos a pochar en una olla con el aceite sobre 5 minutos.
Mientras se va haciendo, lavamos y pelamos los calabacines. Se pueden utilizar también sin pelar.
Los cortamos en cuartos y los añadimos a la olla. Removemos y los dejamos hacer 10 minutos a fuego medio.
Entonces echamos la leche y el agua, esperamos que hierva y dejamos que se cocine a fuego lento durante 15 minutos con la tapadera puesta.
Batimos con cuidado y le vamos añadiendo los quesitos en trozos. Volvemos a batir hasta que todo esté triturado e integrado. Le echamos sal y pimienta recién molida hasta que quede a nuestro gusto.
Para terminar le he puesto un chorrito de aceite de oliva virgen extra a cada plato.

Un plato  rico, fácil, ligero, sano y nutritivo. ¿Qué más se puede pedir?

jueves, 19 de octubre de 2017

CALABACINES RELLENOS DE LANGOSTINOS, ATÚN Y CHAMPIÑONES

Esta es la segunda vez que hago calabacines rellenos. Desde que hice los rellenos de verduras (que podéis ver en el blog) buscaba otro tipo de relleno. Y encontré uno que me encantó. La receta es de Chus que publicó en su página www.elcrepitardelosfogones.com .Los que no la conocéis animaros a visitarla. Tiene recetas estupendas.
He cambiado algo las cantidades y algún que otro ingrediente pero el resultado ha sido buenísimo.
El calabacin es un alimento ligero y fácil de digerir, además de ser bajo en sodio. No tiene ningún contenido calórico y es adecuado para todos, especialmente para las personas que quieren mantener la línea.
Posee gran cantidad de minerales como fósforo, potasio, magnesio y calcio.
Tiene vitaminas A y C. También es un alimento con fibra.
Después de ver sus beneficios, vamos con la receta. Necesitaremos:

3 calabacines
1 cebolla
300 gr. de champiñones
2 tomates maduros
200 gramos de langostinos pelados
2 dientes de ajo
150 gr. de atún
4 cucharadas de aceite de oliva
Queso rallado para gratinar
Sal





En primer lugar, lavamos los calabacines y los secamos. Los cortamos por la mitad (a lo largo) y después a la mitad (a lo ancho).
Cogemos un sacabolas y vamos retirando poco a poco la pulpa que la iremos echando en un bol. Es importante no llegar hasta la piel. Dejaremos un grosor de un centímetro más o menos.
Cogemos las barquitas y las cocemos en agua con sal durante 5 minutos. Vamos retirando en un bol con agua muy fría para parar la cocción, secamos y los vamos colocando en una fuente apta para el horno.

Cortamos la cebolla en trocitos muy pequeños. La pulpa del calabacín también la cortamos aunque en trozos más grandes.

En una cazuela baja añadimos una cucharada de aceite y doramos los ajos laminados. Calentamos y añadimos los langostinos hasta que cambien de color. Reservamos.

En la misma cazuela echamos el resto del aceite y vertemos la cebolla . Hacemos hasta que quede transparente. Añadimos la pulpa del calabacín y cocinamos 5 o 6 minutos.

Mientras que se va haciendo, limpiamos los champiñones. Cortamos la raíz de los mismos y limpiamos con un paño húmedo. Los laminamos. Los incorporamos a la olla y dejamos que se hagan 2 o 3 minutos.

Ponemos los tomates pelados, sin semillas y picados y los agregamos. Dejamos que se cocine el conjunto durante 8 minutos más o menos y con la cazuela tapada para que se haga en su propio jugo.

Es el momento de incorporar el atún escurrido y los langostinos. Quitamos la tapa y subimos el fuego para que se vaya evaporando el líquido durante 1 minuto. Si aún queda mucho lo eliminaremos con un colador.

Rellenamos los calabacines y colocamos un poco de queso rallado por encima. Gratinamos en el horno hasta que estén dorados.

Un plato rico y sano. Os animáis a probarlos?



lunes, 9 de octubre de 2017

DORADA AL HORNO CON PATATAS PANADERA

Cuánto tiempo hace que no publico nada!
La vuelta al cole ha hecho que no tenga tiempo de cocinar platos nuevos. He estado tirando de mi recetario aunque ahora me he propuesto empezar con la gran cantidad de recetas pendientes.
He estado dudando si publicar esta Dorada con patatas panadera porque la presentación no es de las mejores y, además, creo que es un pescado que la mayoría de vosotros lo ha hecho alguna vez. Pero si alguien no se ha animado le invito a que lo haga ya que es fácil, rico, sano y económico.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

2 doradas de ración (pídele al pescadero que te las prepare para el horno)
2 patatas grandes
1/2 cebolla
1 limón
Sal
Aceite de oliva virgen extra





En primer lugar, precalentamos el horno a 180ºC con calor por arriba y por abajo.

Lavamos las doradas y secamos con papel absorbente. Las salamos por dentro y por fuera y reservamos.

Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de más o menos 1/2 centímetro. Salamos un poco. Ponemos a calentar una sartén con aceite y las freímos, pero ligeramente. Solamente necesitamos que se doren un poquito. Se terminarán de hacer en el horno con las doradas. Las extendemos sobre una bandeja apta para el horno y cubrimos con un poco de cebolla cortada en medias lunas.

Vamos con las doradas. Cortamos limón en rodajas y las partimos por la mitad. Metemos dos mitades dentro de la "barriga" de las doradas. Hacemos dos cortes (pero no muy profundos)  en el lomo y metemos media rodaja de limón en cada uno.
Las colocamos sobre la cama de patatas y cebolla.
Echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima de cada pieza.


Metemos la bandeja en el horno y dejamos que se hagan sobre 25-30 minutos. Yo las dejé media hora. No es conveniente hornearlas mucho tiempo para que no se sequen.

Sacamos del horno y disfrutamos de esta comida tan rica y  tan sana!



lunes, 4 de septiembre de 2017

PLUMCAKE DE FRAMBUESAS

Upps... Cuánto tiempo hace que no publico nada. Supongo que a muchos de vosotros os habrá pasado lo mismo durante los meses estivales.
Después del verano comienzo con un Plumcake de Frambuesas que me ha sorprendido muchísimo y a todos los que lo han probado. Además de sorprenderme nos ha encantado porque si no no lo compartiría con vosotros.
Es un bizcocho que lleva... requesón! Nunca lo había utilizado en repostería. El resultado es un bizcocho jugoso y con una textura húmeda. No es nada pesado y lleva frambuesas, que a mí me encantan.
Esta receta la vi en la revista COCINA de Lecturas. Sus propuestas siempre dan buen resultado. Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

320 gr. de harina
320 gr. de requesón
320 gr. de azúcar
1 sobre de levadura Royal
1 limón
3 huevos
320 gr. de frambuesas (yo he utilizado menos, sobre 250 gr.)
1 nuez de mantequilla




Lo primero que haremos será escurrir el requesón. Para ello yo utilizo un colador y lo coloco sobre un cuenco.
Una vez escurrido ponemos el requesón con el azúcar y los batimos con una batidora de varillas. Lavamos un limón y añadimos un poco de ralladura.
Cascamos los huevos separando las yemas de las claras. Las yemas las incorporamos al bol. Las claras las ponemos en otro y reservamos.
A continuación, echamos el zumo del limón colado y batimos todo el conjunto hasta que estén integrados todos los ingredientes.
Es el momento de incorporar la harina con la levadura.  La añadimos al bol tamizándola y mezclando con una espátula.
Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la masa anterior, con movimientos envolventes.

Ahora ponemos las frambuesas en un colador y las lavamos. Enseguida las secamos con un papel de cocina con mucho cuidado porque si no se rompen. Las cortamos a la mitad y las añadimos a la masa.

Untamos un molde de plumcake con mantequilla, lo enharinamos, sacudimos el exceso de harina y vertemos la masa en él.

Cocemos el bizcocho en el horno precalentado a 180ºC durante 40-45 minutos. Pinchamos con una brocheta en el centro y, si sale limpia, lo retiramos. Si no, dejamos 5 minutos más (a mí me hicieron falta los 50 minutos aunque como sabéis eso depende de cada horno).

Dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo.

Et voilà! Esta es la propuesta que os dejo para el comienzo del curso.

miércoles, 21 de junio de 2017

POLLO AL AJILLO

Siempre que pensaba en pollo al ajillo me venía a la mente el pollo troceado, con láminas de ajo dándole sabor. Una vez retirado el ajo, se salaba, se rebozaba en harina y se freía en aceite  bien caliente.
Vamos, que así lo hacía yo.
Viendo una receta en la web, me animé a probarla porque era completamente distinta a la que solía hacer.
El resultado ha sido fantástico. Lo han devorado en casa.
En la receta usan un pollo entero, pero yo cociné la mitad. Hice unas pequeñas modificaciones. A ver si os gusta.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1/2 pollo troceado como para freír
8 dientes de ajo ( en la receta original pone una cabeza de ajos entera. A mí me pareció mucho. Para la próxima vez usaré más dientes de los que utilicé)
1 hoja de laurel
Aceite de oliva  (que cubra el fondo de una olla baja)
Sal
Pimienta negra recién molida
125 ml. de vino blanco
Una pastilla de caldo de pollo (yo utilizo el 100% natural de Gallina Blanca)
Un poquito de agua, en la que disolvemos la pastilla)
1 ramita de perejil picada


En primer lugar, pelamos los dientes de ajo y los quebramos con un golpe seco ayudándonos con la parte plana del cuchillo y apoyando la mano para hacerlo. Hay que hacerlo con cuidado para no cortarse. Esto hará que el ajo se abra un poco y que suelte su sabor.

Vertemos el aceite (que solo cubra el fondo de la olla) y ponemos a calentar. Echamos el pollo con los dientes de ajo y la hoja de laurel. Salamos un poquito (daros cuenta que utilizaremos después la pastilla de caldo) y molemos un poco de pimienta negra por encima. Dejamos que se dore bien. Yo lo hago a fuego fuerte pero no demasiado. Para haceros una idea, en mi vitro el 12 es el más fuerte, pero yo lo doro al 10 o 9 ). Se dora igual pero no se queman los ajos.

Ahora incorporamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación, echamos la pastilla de caldo disuelta en el agua y removemos.

Bajamos el fuego y tapamos. Dejamos cocinar el pollo a fuego lento unos 20 minutos. Es importante dejar tapada la olla para que el pollo se haga en su propio jugo, para que se concentren los sabores. El resultado será que la carne esté tierna y con mucho sabor. Si queremos de vez en cuando meneamos la olla. 

Lo servimos caliente y espolvoreado con un poco de perejil picado.

Qué fácil, no? Animaros. Os chuparéis los dedos.

NOTA:
Se puede comer solo con un buen trozo de pan ( porque la salsita está de muerte). Pero también admite combinaciones con  ensalada, patatas fritas, cocidas o arroz en blanco. Yo lo hice con éste último.
Cualquiera de ellas es una combinación deliciosa!!!!

miércoles, 7 de junio de 2017

TARTA STRACCIATELLA

Por fin la he hecho. La tarta stracciatella era una de mis cientos de recetas pendientes y aproveché una comida con unos amigos para llevarles el postre.
La encontré en la web www.marialunarillos.com donde encontraréis muchísimas recetas de repostería.
El resultado es magnífico. Es una tarta con una base de galleta con cacao, una mousse de nata y yogur griego con virutas de chocolate y termina con una ganaché riquísima. Viendo la descripción ya os apetece hacerla, verdad?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para la base de galleta:
250 gr. de galletas María
140 gr. de mantequilla
30 gr. de cacao puro en polvo (yo uso siempre el de la marca Valor)

Para la mousse:
8 láminas de gelatina
100ml. de leche
500 ml. de nata para montar
200 gr. de azúcar
4 unidades de yogur griego de stracciatella (el de la marca Oikos de Danone cada una tiene 115 g.)
100 gr. de chocolate en virutas (las hago con un pelador de verduras)

Para la cobertura:
150 ml. de nata
200 gr. de chocolate
40 gr. de mantequilla


Comenzamos con la base de galleta. Cogemos las galletas, las partimos y las trituramos con una picadora hasta que estén  completamente deshechas . Las pasamos a un bol y le añadimos el cacao. Mezclamos bien hasta que estén completamente integrados ambos ingredientes.
Derretimos la mantequilla en el microondas y la vertemos en el bol. Mezclamos bien y lo echamos en el fondo del molde desmontable. Extendemos por toda la superficie apretando con una espátula hasta lograr una capa fina y compacta.
Metemos en la nevera tapada con un papel film.

Para la mousse, ponemos las hojas de gelatina en un bol y cubrimos con agua fría. Las dejamos 5 minutos para que se hidraten.
Mientras, calentamos la leche en el microondas. Una vez transcurrido el tiempo, vamos cogiendo una a una las láminas, escurriéndolas y las echamos en la leche. Dejamos que la mezcla se atempere y reservamos.
Aprovechamos y montamos la nata. Es bueno tener el bol y las varillas con antelación en la nevera, al igual que la nata. Comenzamos montando la nata a velocidad media alta, y cuando esté a medio montar añadimos el azúcar en forma de lluvia. Seguimos hasta que esté montada.
Cuando la leche esté templada la añadimos a los yogures de stracciatella y mezclamos bien. Añadimos los yogures a la nata montada con movimientos envolventes .
Reservamos unas virutas para la presentación final y echamos el resto mezclándolas también con cuidado para que la mezcla no se baje.

Sacamos el molde de la nevera y volcamos la mousse sobre la base de galleta repartiéndola bien y movemos un poco el molde para que la mousse quede nivelada. Volvemos a meter en la nevera tapada con un film transparente durante 4 horas.

Pasado ese tiempo hacemos la cobertura. Para ello calentamos la nata y, cuando comience a hervir, la vertemos sobre el chocolate y dejamos que repose un minuto. Mezclamos con unas varillas hasta que la mezcla no tenga grumos. Añadimos la mantequilla y seguimos removiendo hasta que se deshaga completamente y se vaya enfriando.

Por último, sacamos el molde de la nevera y volcamos la ganaché sobre una cuchara para que no caiga de golpe y movemos el molde para que la cubra por completo.
Guardamos en la nevera hasta el momento de servir. Antes de desmoldarla, pasamos una espátula por el borde del molde para que la ganaché se desprenda bien. Finalizamos espolvoreando las virutas de chocolate.

Os ha gustado? Probarla. Os sorprenderá.