miércoles, 21 de junio de 2017

POLLO AL AJILLO

Siempre que pensaba en pollo al ajillo me venía a la mente el pollo troceado, con láminas de ajo dándole sabor. Una vez retirado el ajo, se salaba, se rebozaba en harina y se freía en aceite  bien caliente.
Vamos, que así lo hacía yo.
Viendo una receta en la web, me animé a probarla porque era completamente distinta a la que solía hacer.
El resultado ha sido fantástico. Lo han devorado en casa.
En la receta usan un pollo entero, pero yo cociné la mitad. Hice unas pequeñas modificaciones. A ver si os gusta.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1/2 pollo troceado como para freír
8 dientes de ajo ( en la receta original pone una cabeza de ajos entera. A mí me pareció mucho. Para la próxima vez usaré más dientes de los que utilicé)
1 hoja de laurel
Aceite de oliva  (que cubra el fondo de una olla baja)
Sal
Pimienta negra recién molida
125 ml. de vino blanco
Una pastilla de caldo de pollo (yo utilizo el 100% natural de Gallina Blanca)
Un poquito de agua, en la que disolvemos la pastilla)
1 ramita de perejil picada


En primer lugar, pelamos los dientes de ajo y los quebramos con un golpe seco ayudándonos con la parte plana del cuchillo y apoyando la mano para hacerlo. Hay que hacerlo con cuidado para no cortarse. Esto hará que el ajo se abra un poco y que suelte su sabor.

Vertemos el aceite (que solo cubra el fondo de la olla) y ponemos a calentar. Echamos el pollo con los dientes de ajo y la hoja de laurel. Salamos un poquito (daros cuenta que utilizaremos después la pastilla de caldo) y molemos un poco de pimienta negra por encima. Dejamos que se dore bien. Yo lo hago a fuego fuerte pero no demasiado. Para haceros una idea, en mi vitro el 12 es el más fuerte, pero yo lo doro al 10 o 9 ). Se dora igual pero no se queman los ajos.

Ahora incorporamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación, echamos la pastilla de caldo disuelta en el agua y removemos.

Bajamos el fuego y tapamos. Dejamos cocinar el pollo a fuego lento unos 20 minutos. Es importante dejar tapada la olla para que el pollo se haga en su propio jugo, para que se concentren los sabores. El resultado será que la carne esté tierna y con mucho sabor. Si queremos de vez en cuando meneamos la olla. 

Lo servimos caliente y espolvoreado con un poco de perejil picado.

Qué fácil, no? Animaros. Os chuparéis los dedos.

NOTA:
Se puede comer solo con un buen trozo de pan ( porque la salsita está de muerte). Pero también admite combinaciones con  ensalada, patatas fritas, cocidas o arroz en blanco. Yo lo hice con éste último.
Cualquiera de ellas es una combinación deliciosa!!!!

miércoles, 7 de junio de 2017

TARTA STRACCIATELLA

Por fin la he hecho. La tarta stracciatella era una de mis cientos de recetas pendientes y aproveché una comida con unos amigos para llevarles el postre.
La encontré en la web www.marialunarillos.com donde encontraréis muchísimas recetas de repostería.
El resultado es magnífico. Es una tarta con una base de galleta con cacao, una mousse de nata y yogur griego con virutas de chocolate y termina con una ganaché riquísima. Viendo la descripción ya os apetece hacerla, verdad?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para la base de galleta:
250 gr. de galletas María
140 gr. de mantequilla
30 gr. de cacao puro en polvo (yo uso siempre el de la marca Valor)

Para la mousse:
8 láminas de gelatina
100ml. de leche
500 ml. de nata para montar
200 gr. de azúcar
4 unidades de yogur griego de stracciatella (el de la marca Oikos de Danone cada una tiene 115 g.)
100 gr. de chocolate en virutas (las hago con un pelador de verduras)

Para la cobertura:
150 ml. de nata
200 gr. de chocolate
40 gr. de mantequilla


Comenzamos con la base de galleta. Cogemos las galletas, las partimos y las trituramos con una picadora hasta que estén  completamente deshechas . Las pasamos a un bol y le añadimos el cacao. Mezclamos bien hasta que estén completamente integrados ambos ingredientes.
Derretimos la mantequilla en el microondas y la vertemos en el bol. Mezclamos bien y lo echamos en el fondo del molde desmontable. Extendemos por toda la superficie apretando con una espátula hasta lograr una capa fina y compacta.
Metemos en la nevera tapada con un papel film.

Para la mousse, ponemos las hojas de gelatina en un bol y cubrimos con agua fría. Las dejamos 5 minutos para que se hidraten.
Mientras, calentamos la leche en el microondas. Una vez transcurrido el tiempo, vamos cogiendo una a una las láminas, escurriéndolas y las echamos en la leche. Dejamos que la mezcla se atempere y reservamos.
Aprovechamos y montamos la nata. Es bueno tener el bol y las varillas con antelación en la nevera, al igual que la nata. Comenzamos montando la nata a velocidad media alta, y cuando esté a medio montar añadimos el azúcar en forma de lluvia. Seguimos hasta que esté montada.
Cuando la leche esté templada la añadimos a los yogures de stracciatella y mezclamos bien. Añadimos los yogures a la nata montada con movimientos envolventes .
Reservamos unas virutas para la presentación final y echamos el resto mezclándolas también con cuidado para que la mezcla no se baje.

Sacamos el molde de la nevera y volcamos la mousse sobre la base de galleta repartiéndola bien y movemos un poco el molde para que la mousse quede nivelada. Volvemos a meter en la nevera tapada con un film transparente durante 4 horas.

Pasado ese tiempo hacemos la cobertura. Para ello calentamos la nata y, cuando comience a hervir, la vertemos sobre el chocolate y dejamos que repose un minuto. Mezclamos con unas varillas hasta que la mezcla no tenga grumos. Añadimos la mantequilla y seguimos removiendo hasta que se deshaga completamente y se vaya enfriando.

Por último, sacamos el molde de la nevera y volcamos la ganaché sobre una cuchara para que no caiga de golpe y movemos el molde para que la cubra por completo.
Guardamos en la nevera hasta el momento de servir. Antes de desmoldarla, pasamos una espátula por el borde del molde para que la ganaché se desprenda bien. Finalizamos espolvoreando las virutas de chocolate.

Os ha gustado? Probarla. Os sorprenderá.

miércoles, 31 de mayo de 2017

ARROZ CON CALAMARES Y LANGOSTINOS

Buenas!
Os presento este arroz con calamares y langostinos que quien más o quien menos habrá hecho alguna vez.
Lo tenía sin publicar por esa razón. Pero luego pensé...¿Por qué no enseñar esta versión?
Desde que la vi en la revista COCINA de Lecturas quise probarla. Es muy similar a la que suelo hacer pero yo no uso caldo de pescado, uso el caldo que hago con las cabezas de los langostinos.
Por eso me entró la curiosidad. Además tenía restos de una merluza y había que aprovecharlas en algo.

En la receta veréis que se utiliza el Arroz Bomba. Es una variedad de arroz redondo de excelente calidad. Absorbe más líquido que un arroz normal (entre 3 o 3 y 1/2 partes de agua o caldo) y el arroz queda con un intenso sabor. Además otra ventaja es que no se pasa ni se pega, queda el grano suelto. Un inconveniente es el precio. Es mucho más caro. El kilo ronda los tres euros y pico pero, para mí, vale la pena pagarlos por el resultado.
Su tiempo de cocción es de 18-20 minutos.




Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para el caldo de pescado (Receta de https://lacocinadefrabisa.lavozdegalicia.es/ )

Restos de pescado (yo en este caso merluza)que no vayamos a utilizar
1/2 puerro
1 cebolla
1 diente de ajo
1 litro y medio de agua
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 rama de perejil
Sal
Pimienta




Ponemos en una olla todos los ingredientes, salpimentamos, echamos la rama de perejil y el agua fría.
Añadimos el aceite de oliva y lo ponemos al fuego. Cuando hierva desespumamos y dejamos que se haga a fuego medio durante 25 minutos. Colamos.

Para el arroz

300 gr. de Arroz Bomba
500 gr. de calamares
8 langostinos (en la receta original ponía 4)
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 tomates maduros
1 cebolla
100 gr.de guisantes congelados
Azafrán
1 litro de caldo de pescado
Aceite de oliva
Sal

En primer lugar limpiamos los calamares y los lavamos. Cortamos el cuerpo en rodajas y las patas las dejamos enteras.
Pelamos y picamos los ajos y la cebolla pequeñitos. Lavamos los pimientos, quitamos las semillas y las partes blancas y cortamos en daditos.
Lavamos los langostinos y les quitamos la cabeza, dejando solamente la cola.

Ahora rehogamos la cebolla, los ajos, y los pimientos en una olla baja con 4 cucharadas de aceite más o menos. Dejamos que se hagan durante 5 minutos.
Lavamos los tomates, los pelamos, les quitamos las semillas y trituramos con la batidora. Lo añadimos a la olla, sazonamos y dejamos que se haga el sofrito unos minutos.
Añadimos los calamares y sofreímos un minuto. Hacemos lo mismo con los guisantes.
Por último, añadimos el arroz y removemos con el resto del sofrito durante 1 minuto.
Agregamos el azafrán y el caldo hirviendo. Cocemos a fuego lento durante 18 minutos hasta que el arroz absorba todo el líquido. A media cocción añado los langostinos, no me gustan que se cocinen tanto tiempo.

Nunca hay que remover el arroz. Lo único que podemos hacer es menear la cazuela.

Al terminar dejamos reposar durante 1 minuto tapado con un paño.
Y... A disfrutarlo!!!!

lunes, 22 de mayo de 2017

BROWNIES DE KATHERINE HEPBURN

Hoy os traigo la legendaria receta de los brownies de la actriz Katherine Hepburn.
La receta fue publicada en The New York Times  y facilitada por Heather Henderson, vecina de la actriz. Contaba como su padre fue a visitar a Katherine cuando estaba en el hospital y le llevó unos brownies. A ella no le gustaron nada y le dio su propia receta.

La clave de estos brownies es muy poca harina y poca temperatura en el horno por lo que sale una textura húmeda en el interior. Una delicia para los más chocolateros.
A mí particularmente me gusta acompañarlo de una bola de helado de vainilla.
Ya es la segunda vez que hago este brownie. La primera no le pude hacer una foto decente. Pero en esta ocasión se la hice mejor y la publico porque gusta mucho.

Como tengo un molde rectangular para hacerlos grande (27,5 x 17,5 cm.) aumenté las cantidades. Siguiendo la receta original añadí la mitad de lo que sería el doble. No quería que me saliera ni muy fino ni muy grueso.
Aún así os pongo entre paréntesis las cantidades de la receta original.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

90 gr. de cacao puro sin azúcar (60 gr. en la Receta Original)
169 gr. de mantequilla (113 gr. R.O.)
3 huevos L (2 en la  R.O.)
275 - 300 gr. de azúcar (175 - 200 gr R.O.)
45 gr. de harina (30 gr. R.O.)
1 cucharadita y media de vainilla en pasta (1 cucharadita R.O.)
2 pizcas de sal (1 pizca R.O.)
125 gr de nueces peladas y troceadas que es la misma cantidad que en la Receta Original. Consideré que eran más que suficientes.


En primer lugar precalentamos el horno a 165ºC. Vamos engrasando el molde con mantequilla y le ponemos en el fondo un trozo de papel sulfurizado.

Derretimos la mantequilla con el cacao a fuego lento hasta conseguir una mezcla sin grumos y brillante. Retiramos y dejamos enfriar unos minutos. Lo pasamos a un bol y vamos añadiendo los huevos uno a uno y batiendo con unas varillas. Incorporamos también la vainilla.

En otro bol, mezclamos el azúcar, la harina, la sal y las nueces. Esta mezcla la añadimos a la de la de cacao y removemos con suavidad, hasta tener una masa homogénea y sin grumos secos . La echamos en el molde, intentando nivelarla y metemos en el horno durante 35 - 40 minutos. A mi con 35 me fue suficiente.
Lo sacamos del horno y dejamos unos minutos en el mismo. Desmoldamos, quitamos el papel con cuidado, le damos la vuelta y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Y... a disfrutarlo!!!!


lunes, 15 de mayo de 2017

GARBANZOS CON ESPINACAS

Hoy vengo con una receta super económica y muy rica. Era una de mis pendientes y viendo varias recetas he hecho mi propia versión.
Os preguntaréis por qué en mayo me he animado a hacerla cuando puede de ser más propia del otoño y del invierno, pero aquí en Galicia esta semana han venido unos días lluviosos y me apeteció hacerla.
Estuve dudando de publicarla o no porque algunos garbanzos se me "despellejaron" y la foto no era demasiado bonita pero me decidí al final en mostrárosla  porque estaban buenísimos y cuando la vuelva a hacer con los trucos que descubrí (los veréis más abajo) pondré una foto mejor.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

400 gr. de garbanzos secos
300 gr. de espinacas
2 cebollas
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
2 tomates tipo bola
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino
Agua
Aceite de oliva
Sal


Antes de nada ponemos en agua los garbanzos a remojo el día anterior. Deben estar sobre 10 o 12 horas. Yo los puse 10 horas y fue suficiente.

Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando hierva echamos los garbanzos. Añadimos también una cebolla pelada, un puerro, y una hoja de laurel. Les dará más sabor.
Es importante no echar demasiada agua, así se evita que los garbanzos pierdan la piel. Si durante la cocción necesitan más agua se añadirá pero siempre  hirviendo, para que no se detenga la cocción.
Con una espumadera quitamos las impurezas que habrá en la superficie y después bajamos el fuego y cocinamos a fuego más bien lento sobre 1 hora más o menos. Habrá que ir probando hasta que estén tiernos. Es muy importante no remover con una cuchara para que no se rompan y se "despellejen".

Mientras cuecen los garbanzos, preparamos el sofrito.
Cortamos muy finita la cebolla. Hacemos lo mismo con los ajos. Los ponemos en una sartén con un fondo de aceite. Lo haremos lentamente, a fuego bajo para que quede bien pochados ambos ingredientes.
En el medio del proceso, añadimos los dos tomates pelados y pasados por la batidora. Removemos y dejamos que se  vayan haciendo.
Mientras se va haciendo el sofrito, lavamos las espinacas y las cocemos sobre 10 minutos o hasta que estén tiernas. Escurrimos muy bien.
Cuando estén bien escurridas las incorporamos al sofrito. Rehogamos durante unos minutos, mezclándolas bien y, finalmente, echamos el pimentón y el comino al conjunto. Removemos menos de un minuto y retiramos del fuego.

Una vez que se terminen de cocer los garbanzos añadimos el sofrito a la olla, comprobamos el punto de sal y rectificamos hasta que esté al gusto de cada uno. Dejamos que cuezan unos minutos y listo para comer.
Bueniiiiiísimos!



lunes, 24 de abril de 2017

TORTILLA DE CALABACÍN

Hola!
Cuánto tiempo hace que no publico nada!
La verdad es que tuve unos meses un poco agitados y hacía platos que forman parte de mi recetario habitual. Nada nuevo.
Ahora vuelvo con ganas. Con ganas de experimentar de los cientos de recetas pendientes.
Comienzo con una tortilla de calabacín. Últimamente me ha dado por él.
Me había comentado una amiga la buena que está y me decidí a probarla. Para ello estuve buscando por la red y me encontré una de la web www.lasrecetillasderomo.com . Ella la hace para cuatro personas. Yo la hice para dos y puse la mitad de las cantidades.
El resultado genial! Es perfecta para cenar. Está buena, sale jugosa con el calabacín, es sana, ligera y además a buen precio. ¿Qué más podemos pedir?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

4 huevos caseros
1 cebolla pequeña
1/2 kg. de calabacín
Aceite de oliva
Sal


En primer lugar, lavamos el calabacín y cortamos los extremos. Vamos pelándolo dejando la mitad de la piel, es decir, pelamos una tira a lo largo y dejamos otra sin pelar y así sucesivamente. Lo cortamos en rodajas finas y éstas en medias lunas.

Picamos la cebolla pequeñita y la ponemos en una sartén con un poco de aceite para que se vaya pochando a fuego medio. A continuación añadimos el calabacín y dejamos hacer, dando vueltas de vez en cuando hasta que esté blandito.

Sacamos con una espumadera y dejamos escurrir.

En un bol batimos los huevos, añadimos las verduras, ponemos sal, y mezclamos bien.

Ponemos un poquito de aceite en una sartén, vertemos la mezcla de huevos y verduras y dejamos que se haga unos minutos siempre a fuego medio.
Con un plato damos la vuelta a la tortilla y dejamos que se cuaje un poco más por el otro
lado. Le damos forma con ayuda de una espumadera y pinchamos con un tenedor en varios puntos hasta que nos guste la textura. Hay que tener en cuenta que con el calabacín queda muy jugosa la tortilla.

Y, voilà! Ya tenemos la tortilla hecha.

Si os gusta el calabacín, animaros a probarla.

jueves, 23 de febrero de 2017

FILETES DE POLLO EN SALSA

Quién no se ha encontrado unos filetes de pollo en la nevera y está cansado de hacerlos como siempre?
Hoy vengo con una receta que me ha gustado muchísimo. Buscando por la red una receta de filetes de pollo en salsa me encontré con esta. Es del blog angieperles.blogspot.com.es y me animé a hacerla.
Nos ha encantado! Tenéis que probarla. Una receta tan sencilla, con ingredientes que todos tenemos en casa, da un resultado fantástico. Ya va a formar parte de mi recetario habitual.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

500 gr. de filetes de pollo
2 huevos
Harina
1/2 cebolla
1 vasito de vino blanco
2 vasitos de agua
2 dientes de ajo
1 ramita de perejil
Azafrán
Pimienta negra recién molida
Sal
1 hoja de laurel
1 pastilla de caldo de pollo (yo utilizo Avecrem 100% natural)
Aceite de oliva


En primer lugar, salpimentamos los filetes. Cortamos 1 diente de ajo en láminas y las colocamos sobre los filetes para dar un poco de sabor. Luego las retiramos.

Rebozamos los filetes en harina y los sacudimos bien para eliminar el exceso. Los pasamos por huevo batido y los freímos en aceite de oliva caliente hasta que se doren un poquito. No hace falta mucho. Se terminarán de hacer en la salsa. Si no se nos quedarán secos. Reservamos.

En este mismo aceite, rehogamos media cebolla picada.

Mientras se va pochando, preparamos un majado con el diente de ajo restante y perejil.

Añadimos a la cebolla 2 cucharaditas de harina, removemos un poco para que se haga y se disuelva bien. Agregamos el majado, 1 vasito de vino blanco, los 2 vasitos de agua, la hoja de laurel ,1 pastilla de caldo de pollo desmenuzada y el azafrán en polvo. Removemos.

Damos un hervor, incorporamos los filetes y cocemos todo junto unos minutos.

Geniales!!!!

NOTA:

  • Podemos acompañarlos con arroz en blanco o con patatas (fritas o cocidas)
          Yo hice patatas cocidas y con la salsita el plato está de muerte!!!!
  • Es un plato que se puede dejar hecho el día anterior. El sabor se acrecienta y los filetes siguen tiernos y nada secos.